jueves, 2 de diciembre de 2010

No hay Alcalde que dure en el cargo 100 años: Por una oposicion que se oponga.

En estos momentos de la legislatura, me imagino que a nadie se le escapa que el PP barrera en las próximas elecciones municipales, gracias fundamentalmente a dos momentos clave de este “cuatrienio-gris-asfalto”: el primero se produce con el “pacto del pato” que firmaron PP y SP. Y que sirvió básicamente para legitimar a PP frente al votante de derechas del Puerto, este hecho le servirá al PP para arrebatarle a SP su votante segregacionista de derechas. El voto de SP es un voto transversal y como tal, quien más votos tiene, más pone en la cestita de la segregación. Además del desgaste que ha sufrido SP y que sus dirigentes tendrán que valorar si realmente valió la pena esa aventura. En segundo lugar Castelló debería de esta eternamente agradecido a ZP por la liquidez que le ha proporcionado en los dos últimos años con los Planes E, y que le han permitido acometer todas aquellas inversiones que un Alcalde medianamente lucido puede plantearse en una ciudad y para las que nunca encuentra dinero. Unido al Plan Confianza y a los 2.000 millones de las antiguas pesetas de la privatización del Ciclo Integral del Agua, le han permitido afrontar más que cómodamente la legislatura y quedar como un equipo de gobierno inversor. El problema vendrá salvadas las próximas elecciones y adentrados en esta crisis estructural del neoliberalismo, Castelló tendrá difícil encontrar una chistera de la que ir sacando inversiones, y no podrá compensar con creatividad, ya que sabe de sobra de lo limitadito de su equipo. Para su suerte la oposición salvo honrosas excepciones, no está mucho mejor en I+D+i política. En fin malos tiempos se avecinan repletos de estrecheces y poca imaginación. No obstante palabras de apoyo y esperanza a los que seguirán en la oposición, y que mejor que utilizar prestadas las palabras de Saramago, lucido comunista: “La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva.”



Miguel Ángel Martín


viernes, 26 de noviembre de 2010

La verdad esta ahí fuera

Visto lo visto, los que nos gobiernan desde posiciones acriticas sobre el Neoliberalismo, cualquier dia podria sucederles algo parecido y descubrir que hay vida más allá del sol.

Buena suerte

jueves, 25 de noviembre de 2010

25 N

viernes, 19 de noviembre de 2010

Nuevos tiempos, nuevos medios

Vivimos en una sociedad mediatizada, donde los medios de comunicación juegan un papel fundamental de cara a la información política a la ciudadanía y por supuesto al control de los responsables políticos. En nuestra comarca existen una gran cantidad de medios de comunicación: una radio; dos ediciones comarcales de dos periódicos de ámbito provincial; dos semanales de ámbito comarcal gratuitos, una TV Comarcal y diversos periódicos digitales. Un buen amigo me decía una vez que parte de los problemas de inestabilidad política de Sagunto, venían derivados de ese exceso de comunicadores. Siempre he creído que a mayor numero de medios, mayor es la salvaguarda de los principios democráticos de una comunidad, no obstante creo que mi amigo llevaba algo de razón. Es más que evidente que los medios de comunicación en un sistema mediático como es el nuestro, se caracterizan por cierto alineamiento político. En nuestra ciudad demasiados medios han cruzado la línea y como afirma el sociólogo Fermín Bouza en su último libro, ya no se conforman con ser el altavoz de los políticamente afines, sino que intentan imponerles su agenda político-ideológica. De tal forma que los medios en lugar de hacer su faena se convierten en factores de polarización y parte activa del conflicto político. Celebro pues la aparición de este nuevo medio, entre otras cosas porque se encuentra avalada, en estos tiempos en los que nadie avala a nadie ni a nada, por dos grandes profesionales cuya experiencia los sitúa en el lado de la raya en el que la ética y el buen hacer sitúa al periodista. A pesar de la gran saturación mediática, un medio que reúna esas condiciones tiene espacio y tiempo de sobra en un territorio tan delicado y sensible como el nuestro. El otro camino, el otro periodismo, quizás sea más fácil, quizás de más lectores y más anunciantes, quizás haga que te paguen más cafés los políticos, pero como en todas las profesiones, con el tiempo te das cuenta que lo mejor es llevarse bien con la almohada, Suerte.



Miguel Angel Martín


martes, 9 de noviembre de 2010

Constituida la asociación valenciana de profesionales de las politicas de juventud

Los Técnicos de Juventud de la Comunidad Valenciana eligieron Sagunto para fundar su asociación profesional.

El pasado sábado día 6/11/2010 se celebro en el Casal Jove del Port la Trobada Fundacional de l'Associació Professionals de Joventut de la Comunitat Valenciana. La asamblea conto en su inauguración con la Concejal de Juventud del Ayuntamiento de Sagunto, Davinia Bono que junto a Jesús Martí, Presidente de la Asociacion, dio el pistoletazo de salida a esta sesión de trabajo.

Durante la mañana ademas se analizo el proyecto de Ley de Juventud qeu el Gobierno Valenciano tramita sin el consenso de Asociaciones Juveniles y Profesionales del medio. Este proyecto ha sido calificado como una "chapuza".


Momento de la Asamblea realizada el sabado pasado en Puerto Sagunto (Valencia)


jueves, 4 de noviembre de 2010

Agenda Oculta

La pasada semana Pepin Blanco, el hombre que corta el bacalao en el PSOE y ahora en carreteras, caminos, puertos y AVES; el hombre que ha querido controlar a los controladores aéreos; Este poderoso caballero, ha sacado tiempo de su apretada agenda para iluminarnos sobre las verdaderas intenciones del líder de la oposición Mariano Rajoy. Blanco ha denunciado que el verdadero programa del PP se esconde entre las líneas de la entrevista que el diario El País realizo el pasado domingo a Mariano Rajoy. En esta, el pausado líder de la oposición, apuntaba que su camino, si fuera Presidente del Gobierno, sería muy parecido al de David Cameron en el Reino Unido, es decir mantendría la subida del IVA, reduciría el presupuesto de Educación y Sanidad prácticamente a la mitad y tiraría a la calle a medio millón de funcionarios. También añadió alguna perla de su propia cosecha como: eliminar el matrimonio gay: recortar la Ley del Aborto; Privatizar parte de la Sanidad y la Educación (básicamente que los amigos entren en el pastel publico) y quitar competencias a las autonomías (por favor sobre todo que se las quite a las autonomías donde gobiernan que son las más endeudadas y que prestan menos servicios públicos a los ciudadanos/as).

Coincido con Jose Blanco en que Rajoy ha comenzado a enseñar la patita, como el lobo del cuento, en los últimos meses el PP no ha dicho nada sobre los que haría si fuese el encargado de guiarnos por esta crisis económica generada por su credo económico: el neoliberalismo. Pero de repente sufro una revelación, quizás consecuencia del shock sufrido por la pronta llegada del AVE a Valencia y pienso ¿En qué parte del Programa del PSOE de las elecciones de 2008 se hablaba de congelar las pensiones; bajar el sueldo a los funcionarios; realizar una reforma laboral a la carta de los sectores más neoliberales de la economía española; avalar deudas de bancos, subir los impuestos indirectos etc…? ¿Se acuerdan? Era la época en la que todo el mundo con un mínimo de curiosidad dominical de hojas salmón o parientes en el sector de las burbujas, hablábamos de crisis y nuestro Presidente de desaceleración. El lema del PSOE en 2008 era, si no cito mal, Motivos para creer. Un partido, supuestamente laico, apelaba a la creencia en lugar de a la ideología o las convicciones, quizás era una premonición y quién sabe si el próximo eslogan del PSOE será Confianza ciega.

POR FAVOR ABRAN TODOS SUS AGENDAS ANTES DE LAS ELECCIONES.



Miguel Angel Martín







viernes, 29 de octubre de 2010

Hasta siempre compañero...

"Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar"
Marcelino Camacho

martes, 26 de octubre de 2010

Vive la France !!!

El pasado domingo en una interesante entrevista del diario El País, Julián Assange fundador y editor de “wikileaks”, la pagina web desde donde se están denunciando numerosos asuntos turbios de Estados, multinacionales y entidades bancarias, comentaba textualmente, “la sociedad civil está muerta. Hay una amplia clase de gente que, lo sabe y está aprovechando para acumular riqueza y poder”. Yo no podría estar más de acuerdo, sobre todo si vemos lo que está ocurriendo después del crack económico al que nos han llevado los grandes especuladores financieros, fiel reflejo de esta sociedad Capitalista donde la mejor regulación era “la que no existía”. La crisis del capitalismo, cada vez tengo más claro que está y ha estado precedida por una crisis ética, moral, ideológica y política. Las sociedades y en especial las clases trabajadoras están desarmadas, vivimos unos tiempos donde a diferencia de la Crisis del 1929, la izquierda política y sindical lejos de ser un potente contrapeso a las políticas neoliberales, están librando una desigual batalla, entre otras cosas porque vemos como la clase trabajadora ha asumido como suya la explicación insolidaria y economicista que ha hecho del mundo el Capitalismo salvaje del Siglo XXI, cada vez más parecido al del siglo XIX.

 
Afortunadamente nos quedan los franceses, no voy a ocultar que desde que vi por primera vez Casablanca, cada vez que oigo La Marsellesa me emociono, se me ponen los pelos como escarpias. Años más tarde cuando mi abuelo me conto como los tenían encerrados en la Playa de Argelès los francés al acabar la Guerra Civil, se me paso un poco el afrancesamiento. A fecha de hoy y después de ver la capacidad de movilización y lucha de los trabajadores franceses, me vuelvo a emocionar. Ver a estudiantes y trabajadores diciéndole a su gobierno que por ahí no pasan, es de lo más digno que ha pasado en la Unión Europea en los últimos años. La pena es que en esta Europa unida, los trabajadores no seamos capaces de generar una oposición europea a la ofensiva neoliberal que de manera estratégica y coordinada pretende llevarnos a las condiciones laborales no ya del siglo pasado, sino del Siglo XIX. Nos enfrentamos a un mundo donde unos pocos se han propuesto que nuestros hijos vivan peor que nosotros, podemos evitarlo, si alguien no sabe como lo están haciendo en Francia solo hay que mirar los telediarios.

 
Miguel Angel Martín



jueves, 14 de octubre de 2010

TRABAJO Y CALIDAD DE VIDA de Vicenç Navarro

El trabajo es la variable más importante para explicar la calidad de vida de la población adulta. Estudios científicos de los centros de investigación de la salud de EEUU (los famosos National Institutes of Health del Gobierno federal de EEUU) han mostrado que la variable más importante para explicar la longevidad (es decir, los años que una persona vive) de los ciudadanos estadounidenses es el tipo de trabajo que realizan. A mayor calidad del trabajo (es decir, a mayor posibilidad de mostrar en su puesto de trabajo la creatividad que todo ser humano tiene, a mayor control de su ambiente laboral y de sus condiciones de trabajo y a mayor satisfacción con su trabajo), mayor es el número de años que un ciudadano vive. En realidad, el trabajo configura las 24 horas del día, y no sólo las ocho horas de jornada laboral. Un carpintero, por ejemplo, tiene sueños distintos a un médico. Y el punto más débil de nuestras sociedades es que, para la mayoría de personas que trabajan, el trabajo no es, en sí, un medio de goce, creatividad y satisfacción, sino un mero instrumento para conseguir los medios –dinero– para que aquel individuo se sienta realizado en el mundo del consumo. La sociedad del consumo convierte el mundo del trabajo en mero instrumento para poder consumir.



Sin embargo, el trabajo es la variable más importante para configurar la vida de una persona. Lo que la persona tiene (el consumo) depende de lo que hace (trabajo). De ahí que la gente normal y corriente, en la gran sabiduría que le da su experiencia cotidiana, cuando quiere saber de una persona, después de preguntarle su nombre, suele preguntar: “Y usted, ¿de qué trabaja?”. Y cuando le responde a esta pregunta ya conoce mucho de la otra persona, incluyendo su nivel de consumo, tipo de vivienda que tiene y el tipo de vecindario donde vive, así como su estilo de vida, y un largo etcétera.

Pero el trabajo (la existencia de un buen trabajo) no es sólo un bien individual, sino también colectivo. Es decir, a más personas trabajando (y con un buen trabajo), mayor riqueza existe en un país. En realidad, el hecho de que seamos en España menos ricos que la mayoría de países de la

UE-15 se debe a que tenemos menos personas trabajando que ellos. De ahí la enorme importancia de que las autoridades públicas ayuden a las mujeres a integrarse en el mercado de trabajo mediante el desarrollo de lo que en su día llamé “el cuarto pilar del bienestar” (ver mi artículo bajo este título en Público, 15-10-09), es decir, escuelas de infancia y servicios domiciliarios.



Ahora bien, para tener un buen trabajo primero hay que tener trabajo. Y este no abunda. Y ahí comienza el problema. Si todas las personas que desean tener trabajo (que son la mayoría de personas adultas) lo consiguieran y hubiera pleno empleo, la demanda no sería sólo de empleo, sino de buen empleo. Un buen empleo sería el objetivo central de la mayoría de la población adulta. Pero cuando hay un elevado desempleo, entonces las demandas disminuyen y se pide trabajo y punto, sin añadir “buen”, que es la situación en la que nos encontramos ahora, con un elevadísimo paro.



Ahora bien, el desempleo se da cuando hay menos oferta de trabajo que la que desea la población que busca trabajo. Y ello puede deberse a varias razones. Una es que la economía está estancada y no hay suficiente demanda de productos y servicios, con lo cual las empresas disminuyen su producción y despiden a sus trabajadores. Es lo que está ocurriendo ahora. Pero, además de ello, hay causas estructurales que vienen existiendo desde hace muchos años. Una es el cambio tecnológico, que permite a un trabajador hacer lo que hacían antes veinte trabajadores. Otra es el desplazamiento de empresas a otros países, a los que se llevan puestos de trabajo. Y otra es la inmigración, que aumenta el tamaño de la población que demanda trabajo. Cada una de estas causas estructurales puede variar según decisiones políticas.



Pero otra manera de reducir el desempleo, que no se está explorando tanto como las anteriores, es aumentar la oferta de trabajo disminuyendo el número de horas trabajadas. Esto es precisamente lo que hizo la Administración Roosevelt con el New Deal, cuando el desempleo, durante la Gran Recesión, aumentó considerablemente. Dictó una ley en 1940 que estableció la semana laboral de cinco días, cuando antes era de seis días. Este cambio fue enormemente importante y, además de aumentar la calidad de vida de la población trabajadora (y de sus familias), aumentó enormemente la oferta de trabajo. De ahí que una medida de gran eficacia para crear empleo sería disminuir la semana laboral a cuatro días, cambio que, naturalmente, debería hacerse lentamente y sin que afecte negativamente a la producción de bienes y servicios. Es probable que los beneficios empresariales se redujeran al principio, lo cual explica la enorme oposición del mundo empresarial a tal medida. En realidad, su última demanda, propuesta por la Comisión Europea, de sensibilidad neoliberal, era aumentar la semana laboral de 48 a 65 horas.



Las rentas del trabajo, sin embargo, subirían, lo cual es un dato positivo desde el punto de vista de la eficiencia económica, pues parte del problema financiero y económico se basa en la excesiva polarización de las rentas, con una enorme exuberancia de los beneficios del capital a costa de la reducción de los beneficios del trabajo (ver mi artículo “Para entender la crisis. Así empezó todo en Estados Unidos”, Le Monde Diplomatique, junio de 2009). Y los datos están ahí para quien quiera verlos. El enorme aumento de la productividad que se ha dado durante el siglo XX en la mayoría de países de la OCDE (el club de países más ricos del mundo) ha beneficiado mucho más a las rentas del capital que a las rentas del trabajo. De ahí la importancia de revertir este hecho por razones de equidad, así como de eficiencia económica.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas de la Universidad Pompeu Fabra y director del Observatorio Social de España



miércoles, 13 de octubre de 2010

SI NO HAY ALTERNATIVAS PARA QUE QUEREMOS UN GOBIERNO

El Roto lo expresa hoy en el diario El Pais como nadie. Parece que la historia ha terminado para muchos gobernantes, si es así y las ideologias no sirven para transformar la realidad. Ahorremonos todo esa parafernalia.