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| La madre de Marco era emigrante |
Estimado Jose Ignacio
Goirigolzarri, el motivo de la presente es el de felicitarle por la campaña
sobre planes de pensiones que está desarrollando el banco que usted preside.
Por favor traslade la felicitación a su responsable de marketing. Me parece un inquietante
acierto, utilizar los iconos de la infancia de mi generación, para recordarnos
que es el momento de hacernos un plan de pensiones con su entidad, sobre todo
en estos tiempos que el PP se empeña en cargarse el sistema público de pensiones.
Quien le iba a decir a la Abeja Maya, a Vicky el Vikingo, al mismísimo mono Amedio
o al propio Marco, que terminarían trabajando para un banco. Lo cierto es que los
tres personajes representan la creatividad, el ingenio, la generosidad, el
inconformismo, la solidaridad, la empatía, el esfuerzo y la perseverancia,
todas ellas cualidades que no caracterizan precisamente a la banca
internacional, y especialmente a la española. Vamos a dejar para el final el
tema de las pensiones, y centrémonos en el tema de la memoria.
Mire Sr Goirigolzarri,
mi generación se acuerda de esos personajes y de muchas cosas más, nos
acordamos que desde 1986 la Sanidad en España era universal, al igual que la educación,
no gratuita por que la pagamos con nuestros impuestos, sino UNIVERSAL es decir
un derecho de ciudadanía; nos acordamos de basar nuestras carreras en la
meritocracia, por que era la forma de mejorar nuestro futuro con los único que teníamos, nuestro trabajo y nuestra capacidad; nos acordamos de todas aquellas
privatizaciones de los 80 y 90 que iban a mejorar nuestras condiciones de vida debido
a la libre competencia (las eléctricas, los hidrocarburos, telecomunicaciones, transportes
públicos etc...); nos acordamos, porque ustedes nos lo recuerdan cada mes, de
la hipoteca que tuvimos que hacer para acceder a un derechos como es la
vivienda; Nos cabrea y enerva ver desalojar a familias de sus casas por una ley
hipotecaria que solo les beneficia a ustedes y que los grandes partidos políticos
son incapaces de cambiar. Tenemos un recuerdo más reciente de todo el dinero
estafado a personas mayores con las preferentes, nuestro particular corralito
patrio. Y de todo el dinero dedicado a rescatarles, que nunca recuperaremos unos
36.000 millones de euros y del resto que nos cuenta a todos en la columna del “debe”, como Deuda Pública. Creo que la
jugada nos ha salido a cada familia por unos 12.800 euros.
Añoramos aquella
banca pública, la Caja Postal, donde cobrábamos
nuestra Beca, caja que luego se convirtió
en Argentaria y se privatizo, la adquirió el BBV y se convirtió en BBVA,
entidad de la que usted se jubilo anticipadamente a los 55 años. Por cierto, si no me equivoco, con
un salario de 3 millones de euros al año y unos 50 millones de euros de pensión.
¿Es así el plan de pensiones que nos ofrece Bankia? Porque si es así póngame dos
y otro para Naranjito que veo que no lo han utilizado en la publicidad y del que también se acuerda
mi generación (como ve, nosotros tampoco dejamos tirado a nadie por un fracaso; vamos lo mismo que hacen ustedes con Rato). Por cierto, en todos estos planes de pensiones haganos un buen descuento, que los ciudadanos ya hemos puesto, para salvar la mala gestión
de Bankia, unos 22.500 millones de euros y
7.500 millones en el Banco de Valencia.
Y que conste que para muchos de
nosotros Marco era un cansino; Vicky un repelente y Maya cargantemente buena.
Miguel Angel Martín