miércoles, 10 de abril de 2013

Margaret y la laca

Augusto and Margaret
Me siento decaído y muy culpable; las noticias no cesan de recordarnos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades; que nos hemos endeudado hasta las trancas por tener una vivienda digna; que somos unos relajados si estamos en el paro y unos privilegiados Insiders, como diría Vicenç Navarro, si aun lo conservamos; que somos unos ignorantes por no entender que las Preferentes eran un producto de riesgo creado para grandes especuladores financieros; que somos responsables del hambre en el mundo por tirar una berenjena y dos yogures caducados; que si pensamos que la ley hipotecaria es injusta y reclamar el derecho a la vivienda somos filo terroristas; ante todo esto me siento sobre todo muy preocupado por mi padre. Creo que cualquier día Pedro Piqueras, esbozara una media sonrisa al dar la exclusiva de que la Interpol ha detenido al responsable de nuestra Gran Recesión, apareciendo tras él la foto de mi padre sonriente en la primera comunión de mi hermano a mediados de los años setenta.

Curioso que casi por aquella época se iniciaba la revolución neoliberal que liderarían Reagan y la recientemente fallecida Margaret Thatcher, algo que Paul Krugman ha denominado como la “gran divergencia”. Ese momento de nuestra historia en el que no nos dimos cuenta que la sociedad no siempre progresa en el orden económico y social, sino que también puede ir hacia atrás. Tras la ruptura del pacto social implícito que se produjo tras la II Guerra Mundial, quien le iba a decir a mi padre que pocos años después de aquella foto se enfrentaría como tantos otros compañeros a la Reconversión Industrial,  una de las primeras decisiones de la Europa del Acero, luchando por mantener el futuro de sus trabajos y su pueblo; mucho menos podía imaginarse que unos pocos años más tarde estaría viendo como la sanidad ya no es universal;  que sus hijos tendrán que jubilarse muchísimo más tarde que él, y que sus nietas posiblemente no conocerán el sistema público de pensiones, a no ser que estudien en la universidad algo que será mucho mas inaccesible de lo que les fue a sus padres.

En fin, parece que aquella revolución Neoliberal nunca existió, quizás Margaret Thatcher ( a la que por cierto deseo haya ido a parar al mismo lugar que desee para su buen amigo Augusto Pinochet), a base de hacer un par de Sálvame de Luxe, pase a la historia como aquella dulce ancianita que anunciaba laca para el pelo. La culpa de todo no solo la tiene Yoko Ono, nosotros insensato 99% de desheredados, ilusamente creímos el sueño de la igualdad, de la justicia y de la libertad. Y tanta candidez tiene un precio.

A mi querida generación, que no teniendo bastante con llegar tarde a todas partes, ahora vamos a presenciar el viaje a ninguna parte de nuestros hijos, siempre nos quedara Sara Montiel y cantar “El día que nací yo, que planeta reinaría / Por donde quiera que voy, / que mala estrella me guía”. O eso, o salir a la calle a cantarle las cuarenta a alguien.

Miguel Angel Martín

martes, 26 de marzo de 2013

SI se puede, pero NO quieren


Claro que se puede modificar una ley hipotecaria que en lugar de proteger al banquero, proteja a la ciudadanía y garantice el derecho a la vivienda; Claro que se puede modificar la última Ley Hipotecaria española de 1909, (ojo he dicho Ley Hipotecaria), y que se diseño en un  periodo en el que había que proteger a la banca que era la que ponía y quitaba procuradores a Cortes (El primer Diputado del PSOE fue Pablo Iglesias en 1910), en aquella época no hacía falta disimular; ahora todo es distinto, es más discreto. 

Los partidos políticos según los últimos datos del Tribunal de Cuentas (2007), deben en ese año 226,7 millones de euros a la banca. Según informaba el diario El País en 2005, de 1993 a 2002 la banca condono al PSOE 17,9 millones de euros y al PP 2,8 millones de euros. Curiosamente en ese mismo periodo el PSOE recibió en donaciones 1,8 millones de euros y el PP 17,4 millones de euros. Qué casualidad suman casi la misma cantidad; quizás estos datos den algo de luz a las reticencias por abordar desde un perspectiva cívica y garantista la ley hipotecaria y el derecho a la vivienda tanto en gobiernos del PSOE como del PP.

La esperanzadora existencia de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y su trabajo diario, ha puesto en evidencia las carencias democráticas de un país que ha mantenido un sistema caciquil a través de una partitocracia que actúa como un autentico cancerbero que defiende ferozmente la portería de los Bancos. Importándoles poco, lo que pasa con la ciudadanía. 

La última campaña de este colectivo, la que pretende que se tenga en cuenta la Iniciativa Legislativa Popular presentada por la PAH, y que no se desnaturalice en el parlamento a base de enmendar todo, menos el titulo; ha removido a la derecha mediática y a la progresía decimonónica. Parece ser que un Diputado puede adoptar en el parlamento decisiones que van en contra de su propio programa electoral, o de los intereses de la gran mayoría de la ciudadanía. Decisión que es posible que envíe a la puerta de muchos ciudadanos a varias furgonetas de antidisturbios perfectamente pertrechadas, un secretario judicial y un cerrajero; pero la ciudadanía afectada no puede ir a la puerta de la casa de un Diputado a contarle de primera mano lo que pueden ser las consecuencias de sus decisiones. Se argumenta el derecho a la intimidad, a la propiedad privada; pero ¿qué pasa con los derechos sociales? (Vivienda, Sanidad, Educación, Trabajo…). Esto se ha roto. Ante tanto fantoche: escrache.

Miguel Angel Martín

martes, 12 de marzo de 2013

Distopía no es una enfermedad ¿o quizás si?

Distopía

Distopía, efectivamente no es un defecto de refracción del ojo, ni un fenómeno que da un color diferente al iris, no tiene  nada que ver con la vista. Ni tampoco con la enfermedad. A no ser que vivir una realidad opuesta a la de una sociedad ideal, pueda considerarse como una enfermedad social. Efectivamente Distopía es el antónimo de Utopía. A nadie se le escapa que estamos asistiendo a la construcción de esta antiutopía. Nuestra cotidianidad asiste al desmantelamiento de la Utopía Ilustrada. Todos tenemos la sensación de que día tras día nuestra sociedad, que parecía que solo podía avanzar y evolucionar, no solo se ha estancado, sino que está retrocediendo. Casualmente este mes de mayo se cumplen veinte años de la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de Viena donde se fusionaron los derechos civiles y los sociales; declaración en la que se reconoce en su Art.-5, la indivisibilidad, interdependencia y universalidad de los Derechos Humanos. Es posible que en mayo casi no recordemos que en los dos últimos años, y especialmente en este último, hemos pasado de disfrutar de nuestros derechos sociales y culturales de carácter universal a: Un ataque sin precedentes a la educación pública dañando su calidad y limitando su universalidad; a la práctica desaparición de fondos destinados a la cooperación; de una sanidad pública y universal a otra de carácter corporativista; a una cultura inaccesible a la que se la ve como solo como un negocio; de una legislación laboral que protegía al débil a otra en la que pretende tratar como iguales a los que no lo son; de unos servicios sociales para todos a otros solo para “pobres” y como dijo Olof Palme “un servicio para pobres, será siempre un pobre servicio”. Este panorama no es nuevo, ya paso en la Gran Bretaña de Margaret Teacher donde en el año que llego al poder había un 9% de población en la pobreza y en 1990 cuando dejo de ser primera ministra los pobres representaban el 24%. Lo que está pasando no es una catástrofe es pura ideología. Una ideología cuya Utopía es justo lo contrario de la nuestra, su sociedad soñada es la antítesis de la nuestra, ellos son nuestra Distopía, que no es una enfermedad. ¿O quizás si?
Miguel Angel Martín

viernes, 8 de marzo de 2013

8 de Març


viernes, 1 de marzo de 2013

Darrere de Cases ¿Qué?


La pasada semana asistimos al lamentable espectáculo ofrecido por el PP en las Cortes Generales, respecto a la iniciativa Legislativa Popular de la dación en pago retroactiva, la paralización de los desahucios y el alquiler social, presentada por una Comisión Promotora liderada por la Plataforma Afectados por las Hipotecas. El PP dio marcha atrás en unas horas, y pasaron de su intención de rechazarla, a admitir su tramitación. No se lo pierdan, lo que se votaba no era el fondo de esta iniciativa, sino si se tramitaba, si se debatía. Esto deja constancia de la importancia de las iniciativas legislativas populares y de la participación ciudadana para nuestro sistema “representativo”, y lo digo en el mayor de los tonos peyorativos posibles. El sábado 16 de febrero miles de ciudadanos/as se manifestaron para apoyar esta iniciativa; y curiosamente el domingo 17 de febrero la sección de negocios del diario El País publicaba una entrevista a Josep Vilarasau, Presidente de honor de La Caixa. Entre otras cosas interesantes, una de sus respuestas plantea la gran cuestión del sistema hipotecario español: el problema de los bancos, no son las hipotecas de primera vivienda, sino los préstamos a los promotores. Sin embargo, que curioso que las únicas daciones en pago que están aceptando los Bancos son las de los Promotores Inmobiliarios y en muchos casos no una ni dos viviendas, sino promociones enteras. Que curioso que se acepten estas daciones y tan amigos, quizás, incluso seguirán jugando al pádel el director de la sucursal y el promotor; y sin embargo, no les tiembla el pulso a la hora de desahuciar una familia que lleva un retraso de tres meses en el pago de su hipoteca. En nuestra comarca, en Albalat dels Tarongers, unos abogados metidos a empresarios inmobiliarios con un capital ridículo se embarcaron en una promoción de la que han dejado a varias familias sin casa y debiéndoles más de 200.000 euros. Ellos, solo han tenido que hacer dos cosas: Casarse en régimen de separación de bienes y no tener ningún bien a su nombre, y mientras, a vivir que son dos días, incluso me consta que en todo este tiempo no han dejado de ser fervientes miembros de una conocida falla del Cap i Casal. Incluso en estos momentos es posible que el banco les haya concedido la dación en pago. Esto contrasta con lo que está pasando con miles de honradas familias que han tenido la desgracia de perder su empleo. Como dijo el mismo Vilarasau, “…en todo el mundo siempre han sido los pobres quienes pagan el pato.” ¿No les parece qué ya es hora de que todo esto vaya cambiando? Yo creo que sí. Ah y respecto a estos “empresarios”, seguiremos dando detalles. Buen fin de semana.
Miguel Angel Martín


martes, 12 de febrero de 2013

Vuelve Carpanta,…si no lo remediamos.


Carpanta creado por Escobar
Si no fuera por la gravedad del momento, lo que esta pasando con el vicepresidente primero de la CEOE (la patronal española tiene 9 vicepresidentes y 221 miembros en Junta Directiva) y Presidente de la patronal madrileña Arturo Fernandez produciría la misma risa casposa, que producen las películas setenteras de su tocayo cinematográfico el también conocido como Arturo Fernandez (Chatinas….). Solo alguien como él y aquel elenco de actores de la postguerra para trasladarnos las vivencias de esa España de color gris, como decía el poeta Angel Gonzalez, “gris como las alas de las moscas”. Esa España de Carpantas, Urracas y las hermanas Gilda. Pues bien esa España parece que está volviendo, y eso que el Arturo de la patronal tiene poco que ver con el Arturo del cine, salvo el nombre, el primer apellido, sus aires chulesco de chotis y sus simpatías hacia el PP.

El Arturo de la patronal, lo conocimos por esas grandes declaraciones de “la fiesta ha terminado”, y que la reforma laboral del PP "facilitará que haya cada vez menos salidas de trabajadores"; por ser uno de esos elegidos que formaba parte del Consejo de Administración de Bankia cobrando 154.000 euros por trece reuniones al año; por ser intimo amigo de Esperanza Aguirre y por haber donado en 2003 cerca de 60.000 euros a una fundación vinculada al PP madrileño. Y curiosamente por ser su empresa la que gestiona servicios de restauración y catering de distintas instituciones como el Congreso de los Diputados, la Asamblea de Madrid, RTVE, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Industria, AENA, el Teatro Real o el Hospital Infanta Leonor, entre otras. Vamos lo que se dice un autentico neoliberal que ha fundado su fortuna al cobijo de las concesiones públicas.

Pues bien, este ídolo Neocon, parece que ahora ha decidido mostrarnos a través de otra lección práctica y magistral, cual es su modelo de sociedad y relaciones laborales: Pagar parte del salario de sus trabajadores en “negro”, es decir sin ningún tipo de cotización a la Seguridad Social y Hacienda. Imagínense por un momento como seria el futuro de sus hijos/as o nietos/as si esta gente sigue adelante, no parece que vaya a ser diferente al de Carpanta ¿verdad?, aunque recordando al famélico personaje de Escobar, este casi siempre terminaba la historieta con una lata de calamares. Somos más ¿a qué esperamos? Mañana quizás sea tarde.


Miguel Angel Martín

jueves, 31 de enero de 2013

Transparencia & Ética


La dramática situación económica que llevamos demasiado tiempo sufriendo, lejos de llevarse por delante a los que la originaron, amenaza con arrastrar a la política hasta no sabemos muy bien donde. En estos últimos días hemos descubierto la hipocresía sin límites de aquellos que piden esfuerzos a los demás mientras para ellos maquillan unos salarios públicos que resultan no ser reales, por que se complementan con “Sobre-Sueldos” de dudosa procedencia. Por contra, otras fuerzas políticas se esfuerzan en dar transparencia a algo tan sensible en política como son los salarios e ingresos de los que se dedican a este menester.

Se dice que un material es Transparente cuando deja pasar fácilmente la luz, al ser una propiedad óptica, tiene diversos grados y propiedades. Es Translucido cuando solo deja pasar la luz (las formas se hacen irreconocibles); y es Opaco cuando no deja pasar ninguna luz.

A la vista de estas definiciones, parece evidente que en la política actual no existe  un alto grado de transparencia, ya que hasta en las mejores “familias”, se echa en falta un fuerte componente ético. La política no puede ser un lugar donde una persona gane más dinero o tenga una posición económica mejor que en su vida laboral o de la que le corresponde por formación. La política no debe ser un espacio donde las personas pierdan dinero, pero tampoco una buena solución laboral a personas sin oficio ni beneficio.

Hace un tiempo en un municipio cercano, una fuerza política, se abstenía en un Pleno respecto a la autorización de Compatibilidad laboral de un funcionario para poder impartir clases (6 h/semana) en la universidad (cobrando unos 190 euros al mes), fuera de su horario laboral,  el argumento era que se trataba de otro empleo. Dos de los que se abstuvieron, además de sus salarios cobran dietas de entre 700 y 800 euros al mes, por asistencia a un Pleno y dos comisiones informativas.

Los ciudadanos necesitamos algo más que este tipo de imposturas éticas de cara a la galería, necesitamos realidades. No se trata, como la mujer del Cesar, de parecerlo, sino también de serlo. Pasar de la opacidad y la translucidez a la más clara de las transparencias es urgente. Pero cuidado, transparencia sin ética es como una película sin argumento.

Miguel Angel Martín

miércoles, 23 de enero de 2013

Castas

Vergara

Hace unos días, una compañera me hablaba de una joven militante de partido político (partido de derechas se SOBREentiende), que a la pregunta de “que quieres hacer en el futuro?”, le contesto un lacónico “voy a dedicarme a la política”. Con la que está cayendo esta semana, esta forma de entender la política no deja de ser hija de su tiempo. Para los que la política es un interés cotidiano vinculado a nuestras obligaciones de ciudadanía, que tiene poco que ver con mantenerse en un cargo público año tras año, que estas opiniones estén tan arraigadas en nuestros jóvenes, provoca desazón y cierta sensación de fracaso generacional. Este mal está muy arraigado en los grandes partidos, pero no crean que el resto son ajenos a esta “enfermedad”. Esta misma mañana la Cadena Ser hacia publica la encuesta del Observatorio My World sobre la percepción de la corrupción, los encuestados piensan que solo dos de cada diez políticos son honrados. Muchos pensaran al leer esto que las primeras planas de los periódicos avalan esta percepción;  otros dirán que la culpa es de los dos grandes partidos; también los habrá que piensen que no dejan de ser un producto de la sociedad. Lo que sí es cierto es que todos tenemos una parte de responsabilidad: La ciudadanía porque hemos hecho dejación de nuestras responsabilidades cívicas, y hemos dejado todo el poder en manos de la política de partido que se ha convertido en “clase”; Y esta “casta” política, por haber optado por un sistema, donde no existe la ejemplaridad y que solo ha mantenido un vinculo con la ciudadanía cada cuatro años, y encima con una Ley Electoral de las menos representativas del mundo. De todas formas, personalmente lo que más me preocupa es la situación de una izquierda (política y sindical) que piensa que no tienen este problema, que no va con ellos. Sin embargo seguimos viendo las mismas caras copando demasiados espacios y confundiendo militancia con vida laboral. Einstein dijo en su día que no podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos, así que alguna día si me preguntan si existen castas en la política me gustaría poder contestar como la Cospedal: “No me consta!”

Miguel Angel Martín

martes, 18 de diciembre de 2012

Maastricht 2013

¿Europa Social?

En la Edad Media la ciudad holandesa de Mastricht era el epicentro de la distribución de sillares, con destino a la construcción de catedrales por diversos puntos de Europa, fue todo un boom del sillar que dinamizo la económica de la zona. Quién nos iba a decir siglos después, que en esa misma ciudad se fraguaría el embrión de los que luego sería nuestra propia Burbuja Inmobiliaria. Era el año 1992, los líderes europeos se afanaban en firmar el Tratado de la Unión Europea conocido popularmente como Tratado de Maastricht, se daba el pistoletazo de salida a la Unión Europea. En nuestro país, excepto la izquierda, todo el arco parlamentario acogió con entusiasmo acrítico este momento, eran los tiempos de Felipe Gonzalez y el Muro de Berlín hacia más de dos años que había caído: los Juglares de Neoliberalismo cantaban el fin de la historia. Poco podía sospechar la socialdemocracia europea que estaba firmando el finiquito de esta propuesta ideológica como hegemónica en la vieja Europa desde el fin de la II Guerra Mundial. Dentro de un atractivo envoltorio supraestatal, cívico e institucional se colaban otras cuestiones como la creación de un Banco Central Europeo, cuyo objetivo no era actuar como un autentico banco central, es decir prestar dinero a los estados, sino básicamente controlar la inflación; y unos criterios de convergencia que obligaban a contener el gasto publico. En definitiva se trataba de sustraer a los gobiernos competencia en materia económica. La socialdemocracia renuncio a sus herramientas económicas que tan buen resultado le habían dado desde el Crack del 29. Tras tras veinte años de los efectos de  Masstricht, ¿algo tendrá que decir la socialdemocracia europea? ¿no?
La Comisión Europea ha propuesto declarar 2013 «Año Europeo de los Ciudadanos», para conmemorar el vigésimo aniversario del establecimiento de la ciudadanía de la Unión en el Tratado de Maastricht, el 1 de noviembre de 1993, es curioso que lo haga la comisión uno de los organismos tan escasamente democráticos del UE. En estos momentos de contrarreformas en derechos sociales, económicos y culturales, propiciados por esta misma Unión Europea, la ciudadanía del sur de Europa ¿tenemos algo que celebrar? 2013 quizás sea una oportunidad histórica para replantearnos que es eso de la ciudadanía europea, o por donde queda la Europa Social. La democracia se desquebraja en Europa al “diktac” de Merkel, mientras,  eurodiputados y funcionarios europeos asisten emocionados al imparable ascenso de la lobbycracia, mientras gritan “Viva el mal, viva el Capital!!”
Miguel Angel Martín

martes, 4 de diciembre de 2012

Perlas


Mariano antes de ser Presidente
Durante la pasada semana en nuestro país, sin apenas promoción asistimos a la puesta en escena de una nuevo Reality Show Neocon, titulado “A ver quien la dice más gorda” (“To see who say more fat”). Empezó el concursante representante de la OCDE, José Ángel Gurría, que se pregunto acerca de "los malos hábitos que ha adquirido" el parado de larga duración, "incluyendo el de no trabajar". Le siguió la Secretaria General de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, que cree que la emigración de jóvenes españoles al extranjero no se debe sólo a la crisis económica sino al “impulso aventurero de la juventud". Le siguió un crack de estos concursos, el presidente el Gobierno, Don Mariano, y no por algo que haya dicho esta semana sino por algo que no se canso de decir antes de ser presidente, e incluso hace unos meses, antes de las elecciones Gallegas y Catalanas: "Las únicas partidas que van a subir van a ser la de las pensiones y la del interés de la deuda". Cuando todos pensábamos que estos tres eran los finalistas de la semana, los medios de comunicación decidieron rescatar a un personaje que quizás ha dado las mejores frases de esta crisis, me refiero al gran, e inigualable Díaz Ferrán. Decir su nombre sin recordar aquella frase de 2010 "Hay que trabajar más y ganar menos para salir de la crisis", seria hacer un flaco favor a tamaño líder empresarial. Es cierto que estas frases han servido para animar tertulias de cafetería y sobremesas familiares de una semana fría y gris, Pero ¿hay algo mas detrás de esta cascada de exabruptos e insultos a los ciudadanos que peor lo están pasando? Yo tengo una teoría, creo que están intentando colapsar a programas como el Intermedio, creo que es un ataque al Gran Wyoming. Le dan tanto trabajo de sátira, que colapsan a sus guionistas y el programa poco a poco se vuelve aburrido convirtiéndolo casi en un telediario. De momento eso no lo están consiguiendo, pero sí que brutales titulares como estos pasen desapercibidos “Un 27% de los españoles están en riego de pobreza o excusión social”, “Un 3,9% de la población no puede pagar facturas o tener calefacción”. Claro que si esto lo lee Ana Mato, sin duda no lo llamaría tremenda situación emergencia social que requeriría una mayor protección social, ella lo vería como un  “Natural ajuste socioeconómico y demográfico que el sistema autoregulará en un plazo razonable”. Si votaste al PP y no formas parte del 1% mas rico ¿todavía piensas que vela por tus intereses?
De Wert ni hablamos……..

Miguel Angel Martín